Casa Batlló

La casa más fantástica de Gaudí en el Passeig de Gràcia, con su fachada de huesos y escamas y un tejado que evoca el dragón de Sant Jordi. Joya del modernisme en pleno Eixample.
Una reforma, no una obra nueva
La Casa Batlló no se levantó de cero: Gaudí reformó entre 1904 y 1906 un edificio de 1877 que ya estaba en el solar. Lo encargó Josep Batlló, un industrial del textil que primero quería derribarlo y al final se conformó con una reforma integral. Gaudí tiró abajo toda la planta baja, ensanchó el patio de luces, añadió un piso para los lavaderos y rehízo la fachada y la azotea, mientras la familia Batlló se quedaba a vivir en la planta noble. El resultado tiene 32 metros de altura y seis plantas, en el número 43 del Passeig de Gràcia. La Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1984.
Huesos, escamas y un dragón en el tejado
La fachada es lo que para todo el mundo en la acera. Las columnas y los balcones tienen forma de hueso —de ahí que en Barcelona la llamen «la casa dels ossos», la casa de los huesos—, y el muro va cubierto de trencadís y discos de cerámica que cambian de tono según les da el sol, con una ondulación que Gaudí buscó a mano hasta que le recordó al oleaje. La tribuna de la planta noble se eleva diez metros, con cinco ventanales de vidriera sostenidos por ocho columnas óseas. Arriba, el tejado es una bóveda escamada que imita el lomo de un dragón, atravesado por la cruz de cuatro brazos: la lectura habitual es la leyenda de Sant Jordi clavando la lanza en la bestia. Dentro, la escalera sube como una columna vertebral y el patio de luces está alicatado en azules que se aclaran de arriba abajo para repartir la luz por igual en todas las plantas.
Precio, horario y entradas
Se entra solo con entrada por hora comprada online, y hay varios niveles según lo que incluyan. La visita general con audioguía ronda los 29 €; los paquetes que suman la azotea, salas privadas o el acceso sin cola suben hasta los 50 € largos. Los niños hasta 12 años entran gratis y comprar con antelación sale más barato que en la puerta. La casa abre todos los días de 9:00 a 22:30, con visita diurna y también nocturna en verano. Como las tarifas y las franjas se ajustan por temporada, confírmalas en casabatllo.es antes de ir (web oficial, consultada en 2026).
Cuándo ir y con qué combinarla
Recomendamos la primera franja de la mañana o la visita nocturna: a media tarde es cuando más se llena y cuesta hacer fotos sin gente en el plano. La casa está en el mismo lado del Passeig de Gràcia que la Casa Amatller, justo al lado, y a cinco minutos a pie de La Pedrera, así que el modernisme del Eixample se ve bien en una mañana andando; reserva las tres entradas con horas separadas porque todas van con aforo. Un apunte honesto: la fachada se disfruta gratis desde la calle, y si solo quieres la foto no hace falta entrada. Pero el patio de luces y el tejado del dragón solo se ven por dentro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta la entrada a la Casa Batlló?
¿Cuál es el horario de la Casa Batlló?
¿Cuánto se tarda en visitar la Casa Batlló?
¿Hay que reservar la entrada online?
¿Cómo se llega a la Casa Batlló en metro?
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